
De niños pasábamos las vacaciones en el pueblo, en casa de la abuela Carmina. Los días eran largos y en las tardes de verano nos divertíamos cogiendo libélulas y arrancándoles las alas; luego hacíamos montañitas con ellas en el césped y las contábamos para ver quién había ganado. Las de color rojo valían por dos.
Para refrescarnos nos bañábamos en la alberca y cuando se iba el sol la abuela Carmina nos llamaba para cenar. Hacía a menudo tortilla de patatas, pescado frito o tomates aliñados; casi todos los viernes ponía huevos a la flamenca y en las vacaciones de Semana Santa siempre comíamos garbanzos con bacalao el Domingo de Ramos.
Cuando somos niños el tiempo repta blanco y ligero, se desliza inadvertido como una serpiente que por sorpresa se alza un día y se funde con nosotros en un abrazo sinuoso, plomizo, inclemente.
Desde ese día nos acompaña la conciencia de lo lejos que quedan los veranos en que perseguíamos libélulas, apenas reímos con espontaneidad y aceptamos con sabiduría ese abrazo, cada año más íntimo, mientras guisamos nuestros propios garbanzos con bacalao cada Domingo de Ramos.
Receta de garbanzos con bacalao
Los garbanzos con bacalao y espinacas son típicos de la Cuaresma y la Semana Santa, especialmente en nuestro caso el Viernes de Dolores o el Domingo de Ramos.
Los secretos: garbanzos de Escacena, un sofrito potente y un buen fumet de pescado.
Ingredientes:
– 100 gramos de garbanzos por persona
– 1 pieza de lomo de bacalao por persona, de unos 200 gramos aproximadamente
– 150 gramos de espinacas naturales (no congeladas)
– 1 litro de fumet o caldo de pescado
– 4 dientes de ajo
– 1 cebolla mediana
– 1 cucharada de pimiento choricero
– 1 cucharada de pimentón dulce
– 1 tomate rallado
– ½ vaso de vino blanco de guiso
– 1 huevo cocido por persona
1.- Podemos comprar el fumet de pescado ya hecho, pero para conseguir unos garbanzos con bacalao realmente personales es mucho mejor hacerlo nosotros. En poco más de media hora lo tendremos listo y con un litro de fumet será suficiente para esta receta.
2.- Ocurre igual con los garbanzos: podemos comprarlos ya cocidos, de bote, pero nada que ver si cocemos nosotros unos buenos garbanzos de Escacena.
3.- Cuando tengamos el fumet, los huevos y los garbanzos cocidos, empezamos a preparar el sofrito. Para ello pelamos los ajos, los laminamos y los freímos en aceite caliente; antes de que empiecen a dorarse incorporamos la cebolla cortada en trozos pequeños y freímos todos el conjunto unos minutos, hasta que la cebolla empiece a transparentar. En ese momento añadimos una cucharada (de postre) de pimiento choricero y movemos unos segundos, agregamos otra cucharada (también de postre) de pimentón dulce y volvemos a mover otros segundos antes de añadir el tomate rallado. Freímos todo el conjunto unos dos o tres minutos, para que el tomate se fría ligeramente y se integre todo el conjunto.
4.- Incorporamos medio vaso de vino blanco y subimos la temperatura para que se evapore el alcohol.
5.- Tras ello, simplemente incorporamos el fumet de pescado, sal al gusto y esperamos a que se caliente para añadir los garbanzos y las espinacas, y guisar todo el conjunto unos cinco minutos hasta que las espinacas se hayan cocinado.
6.- En ese momento colocamos las piezas de lomo de bacalao, las cubrimos con el caldo y apagamos el fuego. Con tan sólo tres minutos el bacalao se habrá cocinado y el guiso estará listo para servir.
7.- Disponemos en un plato hondo un fondo de garbanzos con espinacas cubierto de caldo; sobre ello disponemos una pieza de bacalao y un huevo cocido partido por la mitad.
8.- Sabores de Domingo de Ramos que enamoran en cualquier edad.