Crema de calabaza

En sus vacaciones Dina viajaba a lugares deshabitados para ocultar objetos muy diversos. 

En las estepas de Mongolia enterró varios diccionarios y libros de lengua envueltos en tela.

Bajo el hielo de Siberia dejó huesos humanos, plumas de aves y varias especies de insectos.

Visitó el Outback australiano para guardar en distintos enclaves dispositivos móviles cargados de imágenes, vídeos y datos de todo tipo.

Para la selva de Valdivia escogió herramientas de construcción y armas de guerra.

Durante una travesía por el Índico fue arrojando bolsitas con conchas, caparazones y espinas.

En una vieja granja abandonada de Europa ocultó los pocos restos que quedaron de un cerdo criado para alimento y semillas de tomate, calabaza y nísperos.

Y para la isla de Madagascar reservó el cráneo agujereado de una cría de orangután y un casquillo de bala.

Durante sus viajes Dina dejaba siempre en lugares deshabitados piezas de un puzzle que en el futuro permitiera reconstruir el relato de un mundo desaparecido. 

Receta de la crema de calabaza:

No se trata de una crema tradicional y utilizamos caldo de verduras o de pollo.

Ingredientes para 4 personas:

  • Al menos 1 kg. de calabaza, después de pelarla y quitarle las pipas
  • 2 patatas medianas
  • 1/2 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 puerro
  • 1/2 cucharada de pimentón dulce
  • 1 litro de caldo, bien de verduras, bien de pollo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Otras especias, al gusto. Nuestra propuesta, curry
  • Topping. Nuestra propuesta: que vuele tu imaginación.
  1. Lo primero será preparar la calabaza; para ello, le quitamos la corteza y las pipas, y cortamos en trozos más bien pequeños.
  2. En una cacerola ponemos un chorro generoso de aceite de oliva, lo calentamos, añadimos la calabaza y la freímos hasta que se dore ligeramente por todos lados. Si la cacerola no es muy grande, será mejor tostar la calabaza en varias tandas, reponiendo el aceite si es necesario.
  3. Mientras tanto, pelamos y cortamos las patatas en trozos del tamaño similar a los de la calabaza, cortamos el puerro (sólo la parte blanca) en rodajas, la cebolla en cascos y los ajos en láminas. Cuando hemos acabado de dorar toda la calabaza, la retiramos de la cacerola y reservamos. Reponemos el aceite si es necesario y repetimos esta misma operación de dorado con los ingredientes que acabamos de preparar.
  4. Cuando estén dorados añadimos la media cucharada de pimentón dulce y una cucharada de curry (que puedes sustituir por las especias que prefieras), damos unas vueltas para potenciar el sabor de las especias y volvemos a incorporar la calabaza a la cacerola.
  5. Mezclamos todo y añadimos el caldo que hayamos elegido; en nuestro caso suele ser de pollo, pero puede ser también de verduras o carne. 
  6. Añadimos sal y cocemos unos 12 ó 15 minutos. Tan sólo nos quedará triturarlo todo con la batidora.
  7. Tanto para decorar como para darle más consistencia al plato, se le puede añadir el topping que prefieras, desde los clásicos picatostes hasta taquitos de jamón, queso, un chorrito de aceite de oliva, un toque picante…

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