Carne de cerdo guisada con castañas, zanahorias y shiitake

Me atrapan las librerías de viejo, las casas de antigüedades y las tiendas de artículos de segunda mano. En ellas el tiempo parece estar detenido, no existir. Son como cementerios desordenados en los que los huéspedes dormitan sin importarles que llegue alguien a resucitarlos y darles una nueva vida.

Me gusta pasear distraído por los pasillos, entre las estanterías, y fijarme en un objeto cualquiera para imaginarme su pasado y cómo llegó hasta allí. Me relaja pasear mi mano sobre los habitantes de estas ciudades olvidadas y quitarles el polvo con una caricia para estremecer su existencia. En ellas se percibe la calma del que no espera nada porque ya descubrió que el futuro no es más que una distracción.

Adoro como huelen las antigüedades y los libros amarillentos en los que puedes encontrar poemas en lenguas ya extinguidas o recetas que todos los que las cocinaron alguna vez ya han muerto, como la sopa de ajos, las gachas o los guisos con castañas.

En las ciudades mágicas de las antigüedades no se añora ni se anhela nada, simplemente se está. Se llega a ellas por una casualidad que burla a la desaparición y se permanece como en santuarios donde ni la utilidad ni la edad importan.

Receta de carne de cerdo con castañas, zanahorias y shiitake

Ingredientes para cuatro personas:

  • 1 kg. de carne de cerdo para guisar, cortada en cubos
  • 400 gr. de castañas peladas
  • 150 gr. de setas shiitake (puedes utilizar otros hongos, si prefieres)
  • 3 zanahorias
  • ½ pimiento rojo de asar
  • 1 pimiento verde de freír
  • 4 dientes de ajo
  • ½ cebolla
  • 2 tomates maduros rallados
  • 1 litro de caldo de carne
  • 1 vaso de vino de guiso
  • Aceite de oliva virgen extra
  1. En una olla profunda cubrimos generosamente el fondo con aceite de oliva virgen extra y freímos los cubos de carne de cerdo en tandas, para sellarlas; vamos salando los cubos de carne al ponerlos en la olla y los freímos en aceite muy caliente, siempre sin que se acumulen los trozos de carne uno encima de otro, para que se sellen bien. Cuando estén fritos por fuera, sacamos y reservamos en una fuente.
  2. Tras sellar los cubos de carne hacemos un sofrito que será la base del guiso. Para ello, en el mismo aceite de haber frito la carne, echamos los ajos machacados y con piel, el pimiento verde en trozos pequeños, medio pimiento rojo de asar en trozos grandes aproximadamente del mismo tamaño que la carne, y las zanahorias peladas y cortadas en rodajas. Freímos todo unos 3 ó 4 minutos e incorporamos la cebolla cortada en trozos pequeños. Freímos todo unos tres minutos más aproximadamente.
  3. A continuación incorporamos todos los líquidos: los dos tomates rallados, el vaso de vino de guiso y el litro de caldo de carne, y subimos la potencia del fuego hasta que empiece a hervir.
  4. Al comenzar el hervor incorporamos la carne y bajamos el fuego para que siga hirviendo pero ya a fuego lento. La carne tendrá que estofar unos 40 minutos aproximadamente.
  5. A mitad de cocción, cuando la carne lleve unos 15 ó 20 minutos cociendo, añadimos las castañas y las setas shiitake. Añadimos un poco de sal al conjunto y simplemente dejamos estofar hasta completar los 40 minutos de cocción.
  6. Dejamos reposar unos minutos antes de comer y disfrutar esta receta recuperada de un libro de una tienda de antigüedades.

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