De niños pasábamos las vacaciones en el pueblo, en casa de la abuela Carmina. Los días eran largos y en las tardes de verano nos divertíamos cogiendo libélulas y arrancándoles las alas; luego hacíamos montañitas con ellas en el césped y las contábamos para ver quién había ganado. Las de color rojo valían por dos. … Continúa leyendo Garbanzos con bacalao
Garbanzos con bacalao