Falafel

Del falafel enamora el sabor, el nombre y la forma, esa esfera imperfecta que encierra dentro de sí una fusión de sabores desconocida hasta que se abre. Ese misterio es algo que comparten todas las esferas, un universo secreto en su interior.

Falafel

Una esfera nos seduce por lo desconocido que contiene, por el deseo de conocer la riqueza que intuimos que alberga en sus entrañas.

A veces juego a imaginarme a las personas como esferas imperfectas y que el límite de esas esferas  es apenas una fina membrana, unas veces más permeable, otras menos. En ocasiones se endurece como una costra y otras en cambio casi desaparece para sentir y conectar con los colores, la brisa, el agua y el cielo, olivos, linces, murciélagos, delfines, gaviotas, con otras personas y hasta con las piedras de un universo esférico.

Receta de falafel:

Ingredientes:- Medio kilo de garbanzos- 2 cebollas medianas- 2 dientes de ajo- Un buen manojo de cilantro fresco y otro de perejil- 3 cucharadas de café de cominos molidos- 1 cucharada sopera de harina; puede ser de garbanzo o en su defecto, de trigo.- Sal y pimienta.- ½ cucharada de café de levadura seca.- Opcional: un toque picante.- Aceite de oliva para freír.

La preparación del falafel es bastante sencilla y obtendremos un burro esférico delicioso:

1.- Antes no lo hemos comentado, pero los garbanzos deben ser secos, de paquete, ya que el día antes antes de preparar el falafel los cubriremos con agua y dejaremos en remojo 24 horas. Hay que cubrirlos con agua suficiente para que al crecer en volumen, los garbanzos estén siempre cubiertos por el agua. La hidratación es fundamental ya que después los trituramos junto con el resto de ingredientes así, sin más elaboración.

2.- Transcurridas esas 24 horas vertemos los garbanzos en un colador, escurrimos y secamos para que en la medida de lo posible no quede agua.

3.- Una vez secos, colocamos los garbanzos en un robot de cocina o un recipiente para triturarlos con la batidora. Añadimos las dos cebollas picadas, los dientes de ajo, las hierbas aromáticas y el comino, y trituramos todo. Si fuera necesario para conseguir una textura adecuada, podemos añadir un poco de aceite de oliva.

4.- Una vez triturados estos ingredientes añadimos sal y pimienta al gusto, la harina y el pellizco de levadura seca. Si optamos por darle un toquecito picante, también es éste el momento de añadirlo (un poco de cayena molida, por ejemplo).

5.- Volvemos a mezclar todo para volver a conseguir esa masa homogénea y dejamos reposar durante al menos 30 minutos.

6.- Transcurrido este tiempo formamos bolas no muy grandes, del mismo tamaño que le dariais a una albóndiga de carne; otra opción es darle forma de mini hamburguesas, aplastándolas un poco con la mano para meterlas en un bocadillo.

7.- Finalmente, solo nos quedará freírlas en abundante aceite de oliva; si es en freidora, mejor, ya que quedarán más doradas por toda la superficie. Con unos 6 ó 7 minutos en principio será suficiente, aunque en realidad nos debemos guiar por el tono dorado de la superficie. Eso sí, es importante no freírlas con la temperatura al máximo para evitar que se quemen por fuera y queden poco hechas en el interior. El fuego medio es una buena opción.

8.- Con estas cantidades es posibles que tengáis para más de un día; no pasa nada, al contrario: no friáis las bolitas que veais que no vais a comer y las congeláis; la única precaución es que no se toquen entre sí y que cuando las vayáis a consumir las friáis directamente sin descongelar, y también a fuego medio para que se hagan bien por dentro.

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