¿Gazpacho o salmorejo?

Esta receta es un imprescindible para el verano, muy estandarizada y sin embargo, que a cada persona le sale diferente. No hay dos iguales.
La nuestra no sabemos si se aproxima más al gazpacho o al salmorejo; a veces se acerca más a un lado y otras tiende al opuesto.
Quizás este gazmorejo sea la manifestación gastronómica de que hay más de unión que de separación, que son más importantes las puertas que las paredes y que estar a un lado u otro de ellas es aleatorio, una casualidad sin más relevancia que atender a un nombre o una etiqueta.
Aquí, nuestro gazmorejo.
Ingredientes:
– 1 kilo de tomates rojos, muy maduros
– 1 pimientos verde
– 1 pepino
– Un trocito de cebolla, como unos 50 gramos
– 2 dientes de ajo, o 3 si son pequeños- 80 gramos de aceite de oliva virgen extra- 20 gramos de vinagre, de sabor fuerte
– Sal al gusto
Como veis, nosotros no echamos ni pan ni agua.
1.- Lavamos bien todos los ingredientes y los vamos troceando y vertiendo en un recipiente en el que después los trituraremos.
2.- En primer lugar troceamos y ponemos los tomates sin pelar.
3.- Después, el pimiento sin las pepitas. Al pepino le quitamos los dos extremos y lo añadimos también sin pelar, en rodajas gruesas.
4.- Finalmente ponemos la cebolla, los ajos pelados, el aceite, el vinagre y la sal.
5.- Ya tan solo quedará triturarlo todo en el robot de cocina más potente que tengáis, para que quede como una crema, sin ningún grumo. Otra opción es pasarlo después de batirlo por un pasapurés.
Ya veis que lo más difícil de esta receta es ponerle una etiqueta al resultado.