
“Jabalíes, zorros, pavos, patos y otros animales toman la ciudad”.
En el año 2020 eran frecuentes titulares como éste durante el periodo de confinamiento a causa de la pandemia de la Covid19 y con ellos despuntaba la nostalgia por un mundo en el que la barrera que en la actualidad separa a los humanos del resto de especies no era un muro infranqueable, sino que más bien existía un flujo en el que todas las especies formaban parte de la misma esfera en una simbiosis y equilibrio permanentes aunque mutantes.
No se discute que la especie humana no ha existido -ni existirá- siempre, con lo que el antropocentrismo se disuelve ante la diversidad de un planeta en el que habitamos junto a más de siete millones de especies y un universo con miles de millones de especies más, aunque no las conozcamos.
Una concepción supremacista de cualquier especie ante el resto tropieza sola, es como negar la simbiosis necesaria para que todo siga funcionando, y ante ello hay que reivindicar el amor: un amor no-excluyente, opuesto al one-to-one exclusivista y con cierto matiz de posesión; un amor plural, poliédrico, y el poliamor como principal referencia para recuperar ese equilibrio -del que forma parte la alimentación- en el que todo es un continuum y en el que también amar a los animales,a las plantas, a las piedras, a…
Que amamos el arroz con pato, el arroz, los patos y el pato del arroz quizás se entendería mejor si no estuviéramos tan acostumbrados a utilizar la palabra amor casi exclusivamente en singular.
Receta de arroz con pato
Se trata de una receta portuguesa en la que una de las claves es acabar de cocinar el arroz al horno, para conseguir la textura deseada y aunque es un poco laboriosa, podemos agilizar la preparación si el día anterior cocemos y preparamos las pechugas de pato.
Ingredientes para 4 personas:
- 2 pechugas de pato
- 1 chorizo (a ser posible, con poca grasa, en el que haya mayor proporción de carne).
- 150 gramos tocino ahumado (en un trozo)
- 3 dientes de ajo
- 1 cebolla
- Arroz (de grano largo y de calidad)
- Medio vaso de vino tinto
- Aceite de oliva
- Laurel
- 1 tomate maduro rallado
- Pimienta
- Pimentón (media cucharada)
1. En un cazo ponemos las dos pechugas de pato, la mitad del chorizo, el tocino ahumado, dos o tres hojas de laurel y el vino tinto. Cubrimos todo con agua, salamos ligeramente y cocemos durante 45 minutos.
2. Colamos y reservamos el caldo de cocción del pato.
3. Esperamos a que la carne se enfríe y desmenuzamos las pechugas de pato, cortamos el chorizo en rodajas y el tocino en cubos. Reservamos.
Nota: los pasos anteriores los podemos realizar el día anterior.
4. En una cacerola ponemos tres cucharadas soperas de aceite, lo calentamos y añadimos el ajo y la cebolla. Sofreímos durante dos o tres minutos y antes de que empiece a dorarse incorporamos el tomate natural rallado. Freímos todo el conjunto durante unos tres minutos más, aproximadamente.
5. Con el tomate ya frito, incorporamos el pato desmenuzado, el chorizo de la cocción y el tocino en dados. Mezclamos un par de minutos.
6. Agregamos un poco de caldo y cocemos durante otros dos o tres minutos.
7. Añadimos entonces el arroz (400 gramos) mezclamos bien e incorporamos 400 ml de caldo, la media cucharada de pimentón, sal y pimienta al gusto. Ponemos el fuego al máximo pero cuando empiece a hervir, lo bajamos y dejamos cocer durante 10 minutos.
8. Transcurridos esos 10 minutos colocamos el arroz y el resto de los ingredientes de la cacerola en una fuente para horno. Cortamos el chorizo restante en rodajas y lo distribuimos sobre el arroz para decorar.
9. Horneamos a 170º C durante 15 minutos y estará listo para servir y disfrutar, siempre desde el respeto y los amores.